jueves, 2 de agosto de 2012

Día 2. Más embajada.

A las 8 de la mañana estamos delante de la embajada. Como ya empezamos a ser parroquianos de esta zona, saludamos a varias personas que también estaban el lunes. Nos apuntamos en el lista y a esperar. Hoy tenemos el número 5, así que a las 10:15 ya estamos delante de la ventanilla número 2. Ponemos nuestra mejor sonrisa y junto con un "aquí estamos otra vez", le entregamos al funcionario el formulario y las fotocopias. Casi nos da un ataque al corazón cuando nos dice que falta una fotocopia del carné de conducir del propietario del vehículo.¿Para qué narices la necesitarán?  Protestamos diciendo que el lunes no nos dijo que fuera necesaria,  pero él nos responde que podemos hacer la fotocopia en la ventanilla número 1. Tras este pequeño susto, pagamos y entregamos la solicitud del visado: nos lo darán por la tarde a las 17:30.
Hacemos tiempo hasta la hora de recoger nuestros preciados pasaportes y repasamos el itinerario. Pablo esta refugiado en Novosibirsk y va a tomar un tren que lo dejará a las 12:30 del día 3 en la estación de Barnaul. Allí tendremos que estar nosotros para recogerlos y como no vamos a salir de Astaná hasta eso de las 18:00 y nos separan unos 1200 km y una frontera del objetivo, pinta que esta noche no vamos a dormir mucho.
Dando un paseo al lado del río, coincidimos con tres equipos ingleses que están también están esperando por problemas de visados. Al parecer una chica que va con ellos se ha olvidado de solicitar el visado para Mongolia y ha tenido que tomar un avión hasta Almaty para obtener uno en la embajada de Mongolia. Así que llevan 3 días esperando por ella. La verdad es que olvidarse del visado para Mongolia...
A las 17:00 estamos delante de la embajada. Media hora después tenemos el pasaporte con un visado de tránsito de 5 días de duración. Arrancamos el corsita y salimos en dirección a Barnaul. Ya conocemos la carretera, así que sabemos que, en general, está en buenas condiciones según nuestra escala particular. Es decir: hay asfalto, algunos tramos están pintados y no hay socavones capaces de tragarse el coche durante la noche.
Tras conducir casi sin parar hasta las 4 de la mañana solo nos quedan unos 100 km hasta la frontera de Semey. Dormimos un par de horas y retomamos el camino hasta la frontera. ¿Lograremos pasar sin problemas?

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